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sábado, 11 de marzo de 2017

¿Explotación? No, esclavitud.

Ayer me quedé de nuevo en paro. Tras dos semanas de formación en una empresa de Contact Center, veinte seleccionados tan sólo han quedado cuatro. Los números no les salían. Bueno, sin apenas formación es discutible pero una realidad. Y aunque el sueldo era de tan solo 760€, solo trabajaba 6 horas.
Hoy he ido a otra entrevista de trabajo, de mi oficio, pollero. Ha sido increíble. Os cuento.
Ha sido en Cárnicas Criscar en la Avenida de la Albufera, en Madrid, en uno de los barrios más populosos de la capital, Vallecas.
He ha hablado con Jose, el dueño o encargado y me ha propuesto trabajar todos los días de la semana, incluso las fiestas, exceptuando un domingo al mes. 70 horas a la semana, por el módico sueldo de 1200€ al mes. La hora saldría por 4,6€ h. Menos de los 5,17 € del salario mínimo interprofesional. Eso sí, tiene la "amabilidad" de ofrecer un mes de vacaciones y contrato indefinido, (para que no te escapes).
Esta oferta ya la había visto varias veces, ahora no me extraña el motivo.
¿Explotación o esclavitud?
Valorar vosotros mismos y si no os lo creéis, llamar: 912232314.

lunes, 6 de marzo de 2017

Por qué un empresario debe ser de izquierdas

Conozco mucha gente, mucha que por el mero hecho de tener algo de dinero, incluso hablamos de algún milloncejo de euros, se cree que la izquierda vendrá y le quitará todo lo que con esfuerzo o no, ha conseguido en la vida.
Pienso que es el resultado de como a diario nos convencen de que los "rojos" son el diablo, tal como mantra repetían en la mitad del siglo XX para hacernos creer que la izquierda estaba maldita. Este mismo "mantra" es el que actualmente nos "idiotiza" y nos hace creer liberales a unos simples trabajadores que ha menudo no llega a fin de mes.
Los medios han conseguido que gran parte de la población entre en el sistema y que todos sus males los justifiquen en causas ajenas al realmente culpable: EL NEOLIBERALISMO. Pero no nos damos cuenta que este concepto, a menudo vago en nuestra mente es en especial la consecuencia de las regularización de los mercados y la causa principal de que incluso empresarios que algún día estuvieron en la cima hayan quebrado y se vean pidiendo a Cáritas para poder comer.
El enemigo de esta sociedad es la avaricia de los mercados, no millones de trabajadores que piden sustento digno. Si ha estos millones de ciudadanos, de cualquier país, se le rebaja el poder adquisitivo, el "Empresario A" que vende sus productos no tendrá clientes. Si se propugna políticas de "izquierdas" asumiendo sueldos dignos, estos trabajadores podrán consumir y muchos empresarios llenar sus arcas.
La mayoría de las empresas necesitan clientes, si estos clientes no tienen el suficiente poder adquisitivo las mismas irán a concurso de acreedores. Algo tan fácil de ver, no es posible por la demonización de la izquierda y el "pasivismo burgués" de los sindicatos que se limitan a ser la imagen denostada de la reivindicación obrera.
Todo empresario debería estar orgulloso de que sus empleados estuvieran bien pagados y pudieran comprar sus productos o servicios, aunque fuera en contra de la moda de los sueldos bajos, porque ello haría que su compañía por pura sinergia o "efecto mariposa" fuera la impulsora de la creación de un espacio donde como una ola se contagiara a las demás. Esa falta de altas miras, se sustenta en la inmediatez de balances cada vez con más beneficios a costa de recortar en derechos y salarios. Sin darse cuenta que es pan para hoy y hambre para mañana.
A los empresarios les interesa cuidar su capital social, y eso sería un poco estar al lado de la izquierda, no la troglodita sino la moderada y con sentido común. No hablo de ningún partido en concreto.
La derecha actual, está tan solo alojada en el ala del conservadurismo aparente, con halo de neoliberalismo que tan sólo beneficia a una pequeña élite que no llega al 10% de la masa empresarial, por lo que muchas empresas están en el punto de mira de estos estamentos y no tienen suficiente poder para reclamar esos beneficios que tan sólo son para unos pocos. Y la derecha que los representa, en realidad es su enemiga. ESTÁIS APOYANDO AL LOBO QUE VA A CUIDAR DE VUESTRAS OVEJAS.
Sin embargo apoyar incluso con convenios de empresa mejorados a los que realmente dan calidad y productividad a vuestra empresa, desde dentro de la misma, por mucha moda de ERES y recortes que nos haya impuesto el pensamiento más radical, hará que esa empresa triunfe.
Por ello pienso que un empresario que no pertenezca a ese 10% de la élite, ese amigo taxista, ese pequeño bufete de abogados, ese médico o ese autónomo que sobrevive a duras penas, debería ver que todo trabajador con dinero es un potencial cliente. 
Y eso tan sólo se consigue desde la izquierda.
Algo obvio ¿Verdad?
Pues pocos lo ven.

jueves, 2 de marzo de 2017

En busca del empleo perdido

El 30 julio del 2013 una llamada fría de teléfono mientras disfrutaba del penúltimo día de vacaciones trajo la desesperanza a mi vida. Era un delegado del sindicato, me habían despedido, tras casi 20 años trabajando de barrendero en Madrid. Los recortes de Ana Botella habían llegado a la limpieza.
Tras meses de conversaciones para actualizar el convenio, habían elegido con alevosía el último día hábil del mes de Julio para despedir a 28 personas, dos fueron prejubiladas. Un diez por ciento de la plantilla, pero con las prejubilaciones ya no se definía como ERE. Con acusaciones absurdas y sin poder probarlas siquiera nos dieron la carta de despido, la mayoría llevábamos incluso mas de 20 años en la empresa y los motivos insostenibles e incoherentes. Pero tuvimos que denunciar todos a pesar de tener ganado el juicio, de hecho ni siquiera llegamos a ello. Pero tuvimos que pagar el porcentaje a los abogados. Además de alevosía el despido se convirtió en una lucha sucia y ruín.
A partir de ese día cobré durante casi un año el paro, tras buscar trabajo, tan sólo lo encontré de pollero, mi anterior oficio. 60 horas semanales, en horario partido y trabajando el fin de semana, en los primeros trabajos incluso festivos, algunas veces sin cobrar más pero haciendo más horas aún. Entré en un supermercado donde los horarios cada día eran diferentes, un caos y aunque los domingos los pagaban era con productos del mismo establecimiento. Tenía que aprender carnicería, pero allí nadie me enseñaba. Me quedé de pollero y por esa causa no pasé el periodo de prueba de ¡ 6 meses¡ .
Este año decidí cambiar de vida, al menos de trabajo. Estoy de teleoperador. Me gusta, pero el sueldo es inferior a lo que ganaba en 1996. Cierto que son 6 horas. Un mes de prueba y un contrato por obra y servicio. No es tan fácil como me pareció al principio. Pero al menos tengo una oportunidad de empleo en el cual si tienes el suficiente coraje y vendes el producto puede ser interesante. Al menos cumplen casi todas las normas, y sobre todo los horarios.
No puedo decir que sea el último empleo, ya lo descubrí hace casi cuatro años, pero haré lo que esté en mi mano para trabajar bastante tiempo.
Aún así si me llamaran para volver de barrendero, volvería. La estabilidad salarial y emocional la tendría asegurada.
¿Os a pasado a vosotros igual? ¿Habéis sufrido la crisis en vuestras carnes? Cuéntanoslo.

viernes, 6 de enero de 2017

Ser feliz o trabajar toda tu vida en no serlo

Hoy me he levantado tras 48 años de vida en este planeta,(no se si he vivido en otro). Y después de la decisión de ayer, me despedí de mi trabajo, me he dado cuenta de algo que debería ser inexorable y nuestra única meta. Ser feliz.
Estaba en un trabajo que per sé me hacía sentir preso de la vida, una vida triste y oscura. Casi 60 horas de trabajo en horario partido, con plena dedicación y librando a partir de la tarde del sábado. Podríais decir que era afortunado, quizás, si ganara 20000€, pero ganando la mitad, no era el trabajo precisamente de mi vida. Necesitaba salir de la oscuridad, para ver la luz y nuevos horizontes, y cuando no te pones obstáculos,abres el abanico de posibilidades, las metas se amplían.
En su día fuí barrendero, no era el mejor trabajo del mundo pero ganaba lo suficiente y tenía tiempo. La mayor ansia que deberíamos tener no es ganar mucho, porque para ello no hay fin, sin embargo el tiempo es el mayor tesoro que podemos atesorar, incluso tiempo para rascarnos la barriga.
En España hasta el más triste autónomo que tenga trabajadores a su cargo está acostumbrado a que se trabaje horas extras gratis, no digamos de empresas consolidadas. Es un mal endémico que no comprendo, realmente te están robando dinero, porque tu tiempo es dinero. Y nos callamos por miedo.¡Vale ya¡ El miedo, el maldito miedo que nos hace presos,infelices. Hay que gritar de una vez: ¡Yo no me vendo gratis¡
Asi que en esta nueva etapa de luz, espero no volver a entrar, a no ser por necesidad, en la negrura empresarial a la que estamos acostumbrados y nos parece normal. Esa aberración anti natura que nos roba parte de nuestra vida sin ningún beneficio, a veces ni para el empleador.
Se puede ser fiel, responsable, buen trabajador, sumiso. Que normalmente la única respuesta es denigrante o infravalorada.